Consejos & salud

Las carnes rojas en
números

Una dieta rica en carnes rojas y derivados procesados aportan más riesgos que beneficios para la salud. Hoy comparto el riesgo de su elevado consumo traducido en cifras publicadas por diversos estudios científicos.

Para entender mejor estas cifras, empecemos por aclarar qué son las “carnes rojas” y a qué equivale una porción.

El grupo de carnes rojas incluye la carne de res, cerdo, cordero y sus derivados. Entre los derivados más comunes, encontramos a los embutidos como las salchichas, chorizos y tocino.

Una porción de carne roja equivale a un filete de 85g o a 45g de embutidos equivalentes a una salchicha o chorizo mediano, dos lonjas de jamón o dos lonjas de tocino.

Dos investigaciones que evaluaron la alimentación de más de 120 mil hombres y mujeres durante más 20 años demostraron que el riesgo de muerte cardiovascular o desarrollo de diabetes mellitus incrementaba entre un 12% – 32%, por cada porción adicional de carnes rojas o derivados que se consumiera diariamente. Por el contrario, cuando esta porción adicional de carne roja era sustituida por nueces (un puñado de 28g), lácteos descremados (un vaso leche descremada o medio vaso de yogurt desnatado) o cereales integrales (un tajada de pan integral o una taza de 200g de arroz integral u otro tipo de cereal) el riesgo de padecer diabetes mellitus disminuía entre un 17% – 23%1,2.

Con respecto al cáncer, muchos estudios han evaluado la relación entre el consumo de carnes de rojas y esta enfermedad, en especial el cáncer de colon3. En respuesta a estos estudios, en octubre del 2015, la Organización Mundial de la Salud y la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer anunciaron que el consumo de carnes procesadas es “carcinogénico”, mientras que la ingesta de carnes rojas no procesadas es “potencialmente carcinogénico para la población”.

¡Convirtamos lo lamentable de estas cifras en una motivación para el cambio. Las buena noticia detrás de estos números es que son reversibles!

¿Cómo?

Sustituye las carnes rojas por fuentes saludables de proteínas como pescado, huevos, menestras y semillas secas. Este cambio sólo nos devolverá bienestar cardiovascular, digestivo, metabólico e inmunológico.

¡Haz el cambio, los números sólo se traducirán en salud!

Bibliografía

1. Pan, A., Sun, Q., Bernstein, A. & Al., E. Red Meat Consumption and Mortality. Archives of Internal Medicine 172, 555 (2012).
2. Pan, A., Sun, Q. & Bernstein, A. Red meat consumption and risk of type 2 diabetes: 3 cohorts of US adults and an updated meta-analysis. The American Journal of Clinical Nutrition 94, 1088–1096 (2011).
3. World Cancer Center Research Fund & American Institute for Cancer Research. Food, Nutrition, Physical Activity, and the Prevention of Cancer: a Global Perspective. (2007).